Minería

Reseña

El sector minero ha sido uno de los que más ha crecido en la última década. Se estima que la producción minera ha mostrado un incremento del 53% entre 2005 y 2015. Sin embargo, más allá del crecimiento del sector, la participación de la minería en el PBI de la Argentina aún se encuentra alrededor del 0,6%, muy por debajo de otros países de la región, como Chile, donde esta representa el 11,2% del producto. La participación en términos de comercio exterior es más importante: las exportaciones totales de minerales alcanzaron los USD 3.750 millones en 2015, lo que representa un 5,8% de las ventas exteriores totales. Esto convierte al complejo minero en el cuarto exportador más grande del país, superando incluso a actividades tradicionales como la cadena bovina.

En su totalidad, las empresas mineras emplean a más de 25.000 personas de manera directa, y a otros 15.500 contratistas que trabajan en las minas. La minería metalífera se concentra en tres regiones (Patagonia, Noroeste y Cuyo), donde se constituye como uno de los motores principales de la actividad y tiene un papel importante en el empleo. Considerando tanto a los empleados en nómina como a los contratistas, el sector emplea a más del 16% de los trabajadores del sector privado registrados en la provincia de Santa Cruz, alrededor del 9% en Catamarca y San Juan, y casi el 5% en Jujuy.


La minería metalífera es desarrollada por grandes empresas que operan internacionalmente, tienen amplia experiencia en el sector y destinan toda su producción a mercados exteriores. Entre los productos principales que se explotan se encuentran el oro y, en segundo lugar, la plata y el cobre. Además, hay un gran potencial para la explotación de litio en el norte del país, pero, hasta el momento, este metal representa una pequeña proporción de las exportaciones.

El sector aún tiene un gran potencial de desarrollo gracias a la abundancia de reservas minerales de alto grado y la existencia de proyectos de primer nivel que ya se encuentran en una fase avanzada de exploración.

La Argentina cuenta con muchos recursos sin explotar. Sus reservas minerales se encuentran entre las más grandes del mundo: La Argentina se encuentra cuarta en cuanto a reservas de litio (6,5%), séptima en cuanto a reservas de plata (6,8%) y cobre (3,8%), y novena en cuanto a oro (7,4%). La tradición minera representa en cierta medida una ventaja porque, mientras que otros países deben recurrir a la explotación de proyectos cada vez menos rentables, en la Argentina los depósitos que tienen una alta concentración de minerales aún deben explotarse.

Un caso particular es el del litio, una actividad estratégica para su uso en la fabricación de baterías recargables debido a su alta eficacia para el almacenamiento de energía más allá de su fuente de generación. El litio tiene un gran potencial de crecimiento ya que se proyecta que su demanda se duplicará a 400.000 toneladas para el 2025, impulsada por la fabricación de baterías para automóviles y sistemas electrónicos. Además, en la actualidad, existen proyectos de inversión en el sector que se encuentran en fase avanzada de exploración por USD 20.000 millones.


Existen varios proyectos atractivos desde el punto de vista geológico, cuya explotación estimularía las exportaciones y agregaría valor a los recursos minerales. A su vez, el país ha mostrado un interés renovado en promover el sector. En este aspecto, los cambios regulatorios y macroeconómicos que se implementaron en 2016, con el fin de explotar las ventajas comparativas al concentrar los esfuerzos en los recursos más abundantes, ofrecen nuevas oportunidades para el despegue de las actividades:

La nueva política comercial facilita la importación de los bienes de capital necesarios para el desarrollo de proyectos nuevos, al mismo tiempo que se quitaron las restricciones a la remisión de ganancias.

La eliminación de los impuestos a las exportaciones y la estabilidad de la tasa de cambio ofrecen una mayor previsibilidad para el desarrollo del sector, atrayendo nuevas inversiones, y reducen el riesgo de desempleo en un sector castigado por los bajos precios internacionales. En particular, la eliminación de los impuestos a las exportaciones ha sido un paso importante para restaurar la rentabilidad del sector en comparación con el resto de la región (Chile, Perú y Colombia) y atraer inversiones, que estaban cayendo desde su pico en 2012.

¿Qué más se necesita?

A pesar de las mejoras que se observaron el año pasado, aún quedan oportunidades para mejorar. En concreto, persisten varias barreras regulatorias, especialmente regulaciones provinciales y ambientales, que deben diseñarse correctamente para promover tanto el desarrollo económico como el cuidado del medio ambiente. La falta de criterios unificados, los cambios en las normas y las demoras al regular las decisiones legales incrementan la incertidumbre para los inversores y socavan el desarrollo de la actividad.

En términos ambientales, la Argentina ha progresado en la protección de sus glaciares con la promulgación de la Ley 26.639 en 2010, que determina presupuestos para preservarlos y limita las actividades económicas, como la minería, en las áreas circundantes. Sin embargo, como el inventario de los glaciares todavía no se ha finalizado, la ley aún está sin regular. Esto crea una gran incertidumbre en cuanto a las áreas de exclusión, lo que afecta a grandes proyectos.

Mientras tanto, hay grandes diferencias en la regulación minera en el ámbito provincial. De hecho, la minería a cielo abierto está prohibida en siete provincias (Mendoza, San Luis, La Pampa, Tucumán, Córdoba, Chubut y Tierra del Fuego). En este aspecto, si bien las provincias son autónomas en relación con sus recursos naturales y, por lo tanto, tienen la facultad de autorizar o no la realización de la actividad, la falta de una regulación clara y uniforme sobre la evaluación del impacto ambiental para la autorización de las operaciones mineras añade un nivel de incertidumbre sobre el tiempo de implementación de los proyectos.

Los cambios constantes en las regulaciones por parte de algunas jurisdicciones (tanto en cuestiones fiscales como en las autorizaciones para operar) también dificultan el desarrollo del sector.

En el futuro, el desafío es crear una legislación que equilibre la protección ambiental y la posibilidad de explotar recursos naturales para lograr un desarrollo económico.

Tanto los gobiernos provinciales como el nacional están de acuerdo sobre la necesidad de elevar los estándares de la minería a los niveles de los países desarrollados, lo que incrementaría la productividad del sector con cierta responsabilidad en relación con el medio ambiente y la sociedad. Conforme al Consejo Federal de Minería (Cofemin), el gobierno nacional y las provincias acordaron avanzar sobre un nuevo acuerdo federal minero para definir y unificar los estándares y las mejores prácticas para el sector.

El objetivo es armonizar la preservación ambiental, la política fiscal, los controles del gobierno nacional y las provincias, los ingresos de la actividad y la responsabilidad de la comunidad, al mismo tiempo que se ofrece un marco claro para el desarrollo de la actividad.

Lo que hace Dow

Desde presiones cada vez mayores sobre los costos hasta regulaciones ambientales y de seguridad más estrictas, y grados minerales más bajos, la industria minera se enfrenta a numerosos desafíos que afectan su rentabilidad. Dow ayuda a afrontar estos desafíos por medio del enfoque EMP: Eficacia operativa, Mejora en la recuperación y Protección ambiental.

En este sentido, Dow ha desarrollado las tecnologías más innovadoras, una amplia gama de productos y la experiencia para abordar un amplio espectro de necesidades mineras y de procesamiento mineral, al mismo tiempo que se mantiene y mejora la huella ambiental de estas operaciones.

Dow ofrece un rango de opciones para ayudar a los clientes a afrontar sus desafíos. Desde supresores de polvo hasta soluciones para la estabilización del suelo, la tecnología de Dow puede ayudar a controlar la emisión de polvo de las rutas mineras, los relaves, los embalses, los tiraderos de roca estéril, las escombreras y otras superficies expuestas.

La separación eficaz y eficiente de los metales y los minerales es esencial para la recuperación del mayor valor de las operaciones mineras. Dow ofrece una amplia gama de soluciones para ayudar a nuestros clientes a optimizar sus procesos de trituración y molienda.

Dow posibilita procesos y operaciones hidrometalúrgicas altamente sofisticados, desde lixiviación en el sitio (ISL, por sus siglas en inglés) hasta purificación y recuperación selectivas. Mediante el desarrollo de medios selectivos de metales y la experiencia en el proceso de intercambio iónico (IX, por sus siglas en inglés), los productos y las tecnologías de Dow ayudan a la industria minera a recuperar metales valiosos de la forma más eficaz y sustentable desde el punto de vista ambiental desde hace décadas.

Dow proporciona una amplia gama de soluciones para ayudar a los clientes a optimizar la gestión de lodos, entre ellas polímeros acrílicos que dispersan y estabilizan los lodos minerales, y biocidas que ofrecen protección frente a la corrosión inducida por microorganismos (CIM).

La minería se clasifica como el segundo uso industrial de agua más grande del mundo, y gestionar ese uso es fundamental para el funcionamiento sustentable. Dow es el proveedor más grande en el mundo de componentes para el tratamiento avanzado del agua y brinda soluciones integradas diseñadas para suministrar la calidad de agua correcta de cualquier fuente de agua natural disponible localmente. La tecnología para el tratamiento del agua de Dow ayuda a garantizar un suministro de agua asegurado, seguro y confiable, y posibilita una reutilización beneficiosa del agua para las operaciones mineras locales.

El tratamiento apropiado de los relaves mineros y flujos de residuos les permite a los mineros cumplir con los requisitos de descarga más estrictos y recuperar el agua y metales adicionales. Las tecnologías de Dow proporcionan la capacidad de remover de manera selectiva los sólidos suspendidos, las sales precipitadas, los metales pesados y los óxidos metálicos. Esto les permite a los mineros de todo el mundo elegir las soluciones correctas para satisfacer sus necesidades de tratamiento locales.

Las aguas de drenaje ácido de minas (AMD, por sus siglas en inglés) con contaminación alta pueden tratarse de manera rentable con membranas de nanofiltración (NF) a medida, protocolos de operación optimizados y diseños de sistema apropiados. La tecnología de membranas de Dow cuenta con ventajas intrínsecas frente a tecnologías de separación alternativas para satisfacer desafíos de separación y purificación más amplios para estas aguas de drenaje. Las tecnologías de Dow brindan una concentración reducida de sulfato, manganeso, metal pesado y flúor para generar flujos de permeado que cumplen con los niveles regulatorios locales de eliminación o reutilización.

Los elastómeros son apropiados tanto para fabricar componentes como para brindar protección frente al desgaste. En las aplicaciones mineras, se ha demostrado que los sistemas de poliuretano DIPRANE™ y HYPERLAST™ de Dow extienden la vida útil de los componentes metálicos al proporcionar un revestimiento protector y duradero. El uso de un revestimiento de poliuretano cuenta con el beneficio adicional de reducir el ruido en el entorno laboral.

Recomendaciones

Garantizar una mayor certeza legal y el cumplimiento de los acuerdos de estabilidad fiscal vigentes.

Buscar acuerdos entre las provincias en relación con la legislación ambiental, estableciendo un nivel mínimo de estándares ambientales y procesos transparentes para la evaluación del impacto.

Garantizar el cumplimiento de las normas al fortalecer el papel del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable en coordinación con las provincias.

Regular, a escala nacional, la Ley Nacional de Glaciares aprobada en 2010. A tal fin, será necesario completar el inventario de glaciares.

Trabajar sobre una política de comunicación para que la sociedad esté al tanto de los beneficios de la minería responsable.

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