Energía

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La optimización, el incremento y la diversificación de los recursos hidrocarburíferos nacionales

La clave para que la Argentina genere una economía más sólida, sustentable y competitiva es elaborar un plan que concentre los esfuerzos industriales en agregar valor a uno de los recursos naturales en los que es rica: el gas natural.

El desarrollo de un sector petroquímico fuerte requiere acceso a suministros de energía confiables, eficaces y rentables, tanto para combustible como para materia prima. Los fabricantes toman estas materias primas y las transforman en productos con valor agregado para áreas de importancia crítica, como la agricultura, la energía, el agua y soluciones para la construcción.

Si bien la Argentina tiene un suministro abundante de gas natural en el suelo, la producción cayó un 19% de 2006 a 2013 antes de comenzar a recuperarse. Los bajos niveles de producción han generado un desabastecimiento para la producción industrial, ya que el suministro de gas suele interrumpirse para satisfacer las necesidades residenciales durante el invierno. El costo de la electricidad también se ve afectado, ya que los generadores térmicos (que representan más del 60% del suministro) se ven forzados a reemplazar el gas natural con combustibles ás caros como el gasoil o la gasolina.

La gran oportunidad de revertir esta tendencia es continuar desarrollando los recursos no convencionales (La Argentina tiene la segunda reserva de shale-gas más grande del mundo). El aumento de la producción de gas no solo resultará en más energía para el consumo doméstico sino que también permitirá a las industrias acceder a los componentes ricos de ese gas y transformarlos en bienes de alto valor agregado.

La Argentina debería fomentar la mejora de su producción eléctrica no solo para responder a las necesidades crecientes de la población y de la industria, sino también para incentivar la demanda de gas y su consecuente inversión en el desarrollo de este recurso natural. La Argentina necesita tener un enfoque de diseño estratégico hacia el crecimiento de la demanda de gas natural junto con planes de infraestructura de largo plazo, que permitan abastecer de energía al sector residencial, donde hoy no haya conexión, y abastecer el desarrollo residencial e industrial futuro. El aumento de la demanda de gas natural alentará nuevas inversiones para el desarrollo de recursos no convencionales en áreas como Vaca Muerta. Asimismo, direccionará capitales al sector manufacturero dado que el aumento de disponibilidad de los elementos líquidos del gas, que son su principal insumo productivo, podrían significar la expansión de los complejos petroquímicos existentes y el establecimiento de nuevos.

Para lograr un verdadero desarrollo económico, la Argentina debería incentivar el agregado de valor local y el procesamiento de los recursos energéticos dentro del país, no sólo las exportaciones del gas en su estado primario. Parte de la estrategia para no convencionales debe ser agregar valor a los recursos naturales, transformándolos en productos manufacturados y creando nuevos puestos de trabajo. Para que esto ocurra, la Argentina debe actualizar su marco regulatorio para garantizar la disponibilidad de etano y otros componentes líquidos del gas, priorizando el consumo interno para uso industrial en lugar de favorecer la exportación del recurso en su estado primario, quedando contenido en el gas natural.

Finalmente, para potenciar aún más los recursos hidrocarburíferos, debería existir una estrategia clara para fomentar iniciativas para el almacenamiento del gas. De esta manera, los vaivenes estacionales pueden ser administrados mejor ya que el exceso de producción que ocurre en el verano puede ser guardado para suplir los faltantes que hay durante el invierno, cuando la demanda doméstica aumenta. Esto hará la producción de gas todavía más competitiva y contribuirá a garantizar la disponibilidad a largo plazo a las centrales manufactureras durante todo el año. Además, brindará eficiencia operacional al sector industrial, quien ya no necesitará importar gas natural licuado para cubrir los faltantes. Al tomar ventaja del potencial de las reservas no convencionales, aumentar la producción de energía y lograr una diversificación de la matriz por medio de energías renovables, la Argentina tiene la capacidad de satisfacer su demanda de energía interna, proveer al mercado energético regional y producir los derivados fundamentales que se necesitan para atraer la inversión extranjera directa (IED) en la fabricación secundaria de los derivados.

Dow se ha comprometido a largo plazo a impulsar y promover el crecimiento industrial, apoyándose en el gran potencial de los recursos energéticos de la Argentina y la capacidad de sus recursos humanos locales.

Como se ha mostrado, Dow puede ser claramente el impulsor y líder de una nueva era para la industria petroquímica, que agrega valor al uso de la energía, generando, así, suministros para más de 20 industrias y multiplicando el empleo hasta 8 veces. No solo al expandir su presencia productiva, sino, además, al trabajar con las autoridades para definir políticas efectivas y eficaces en función de experiencias internacionales exitosas. Muchos países sacaron el máximo provecho de su potencial y agregaron valor a sus recursos naturales. Así, posibilitaron el desarrollo del sector manufacturero.

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Las cuatro olas de inversión y exportación de productos con valor agregado

Los recursos naturales de la Argentina representan una oportunidad significativa para el crecimiento económico, similar al auge del shale-gas que experimentó Estados Unidos, que implicó el resurgimiento de su industria manufacturera de alto valor agregado. El país podría alcanzar la autosuficiencia energética en el mediano plazo si se fomentaran las inversiones en la exploración y producción de energía.

Para lograr un verdadero desarrollo económico, la Argentina debería establecer políticas que incentiven el procesamiento y la producción de gas con valor agregado en el país. Es posible representar el efecto multiplicador que los recursos industriales otorgan a la producción de hidrocarburos no convencionales, por medio de cuatro olas de inversión e industrialización que se expanden a lo largo de la cadena de valor de la producción petroquímica.

1) Producción de hidrocarburos

La instancia más básica de la reutilización de recursos es la extracción y producción de shale-gas. Esto introduce grandes cantidades de materias primas al sistema.

2) Desarrollo de la industria petroquímica

Durante la segunda etapa, se usa el gas extraído para potenciar las industrias básicas, como la petroquímica, que se beneficia del suministro constante de las materias primas que se usan en las plantas de producción, permitiéndole, así, generar los insumos que se utilizan en otras industrias.

3) Manufactura de derivados

La tercera etapa consiste en un paso adicional en la industrialización de los recursos al interactuar con empresas que invierten en nuevas plantas de energía y fabricantes de derivados en el sector primario, como transformadores de plástico, productores de contenedores y otros fabricantes. Esta etapa agrega a la materia prima otra capa de valor y contribuye con la generación de productos para consumo masivo.

4) Investigación y desarrollo (I+D)

La cuarta etapa se centra en establecer y fortalecer centros de I+D que puedan continuar explorando nuevas tecnologías y proporcionando capacitación para la fuerza laboral. Esta etapa le permitirá a la Argentina alcanzar su máximo potencial de reindustrialización y aprovechar las materias primas en beneficio de la cadena de valor en su totalidad.

Recorrer cada una de estas cuatro etapas requiere un plan y políticas coherentes que aseguraren un suministro de gas continuo y promuevan la industrialización asegurando que el gas natural se use para alcanzar un crecimiento industrial profundo a la vez que para suplir las necesidades básicas de energía que tiene la Argentina.El agregado de valor a los recursos naturales impactará directamente en la creación de empleo, el aumento de las exportaciones de bienes manufacturados, un crecimiento económico más sólido y el fomento de industrias de alta tecnología.

Desarrollo estratégico del MERCOSUR

Cuando se defina un plan energético de largo plazo el enfoque necesariamente debe ser regional. El potencial que el país posee en términos de recursos no convencionales podrá ser alcanzado en su máxima expresión solo si todo el MERCOSUR participa de la discusión. Los países miembro deben involucrarse en un debate serio y acordar una estrategia energética de largo plazo para la región, que podría incluir la conexión país a país y el crecimiento de la interdependencia dentro del bloque.

Lo que hace Dow

Dow trabaja en pos de la reactivación de la matriz energética de la Argentina por medio de un plan a largo plazo elaborado sobre tres pilares, uno de los cuales es el incremento de la producción de hidrocarburos. Los otros dos son la diversificación de la matriz y el fomento de la eficiencia energética.

En 2013, Dow firmó un acuerdo con YPF con el fin de llevar adelante un programa piloto para producir gas no convencional en el área de El Orejano en Vaca Muerta, provincia del Neuquén, a los efectos de posibilitar el desarrollo de recursos de gas no convencional.

Dow renovó su compromiso en 2015 al celebrar un contrato comercial con YPF por medio del cual ambas empresas entran en una nueva fase del desarrollo masivo del bloque “El Orejano”, el primer proyecto de shale-gas del país.

Ambas empresas se comprometieron a realizar una inversión de USD 500 millones para el 2016, que se sumaron a los USD 350 millones que ya se habían invertido de manera conjunta.

Para el desarrollo completo del bloque, las empresas estiman que la inversión podría llegar a los USD 2.500 millones para la perforación de más de 180 pozos y los trabajos de infraestructura asociados.

En la actualidad, El Orejano es el campo de producción de shale-gas más grande del mundo fuera de Norteamérica.

El incremento en la disponibilidad de gas natural abre una enorme oportunidad de crecimiento para la compañía en la Argentina y podría ser un elemento fundamental para la expansión de la capacidad productiva de Dow en el país.

Como proveedor de soluciones energéticas, Dow ofrece tecnologías y química innovadoras para una mayor estabilización del shale-gas y estabilidad de la perforación. Además, Dow Biocides ofrece una amplia gama de productos que ayudarán a satisfacer la gran diversidad de condiciones de tratamiento de agua para la estimulación del petróleo y gas, y en la protección antimicrobial del petróleo y gas de uso final, y sus derivados.

Desde 2001, Dow ha trabajado con YPF y Petrobras como parte de Compañía Mega, una empresa conjunta para la separación de gas que suministra materia prima a Bahía Blanca y muchos otros sectores industriales secundarios. Por medio de esta empresa, Dow opera una planta dedicada a separar y fracturar gas natural de Loma La Lata, provincia del Neuquén.

Recomendaciones

Desarrollar un plan energético generalizado que saque provecho de los recursos naturales de primera categoría de la Argentina para promover la industria manufacturera de alto valor agregado y ofrecer certeza y previsibilidad a largo plazo con el fin de atraer inversiones.

Estabilizar los precios de la energía para lograr un retorno económico que generará inversiones de calidad, fundamentales para fomentar la producción industrial.

Aprovechar por completo los recursos energéticos convencionales y no convencionales como una base para atraer producción industrial privilegiada.

Promover el desarrollo de una cadena de suministro eficiente con el objetivo de reducir los costos de la extracción de hidrocarburos.

Incentivar y apoyar la construcción y mejora de la infraestructura energética, incluyendo gasoductos, cavernas de almacenamiento y rutas, para transportar el gas natural y los líquidos de gas natural de manera eficaz en toda la cadena de suministro.

Desarrollar un plan estratégico y adaptar las regulaciones para permitir el almacenamiento de gas y lograr así una mejor administración de la demanda estacionaria permitiendo que el sistema se estabilice en el tiempo, lo que hará al mercado energético más competitivo y al sector manufacturero más eficiente.

Promover la mejora en la producción de energía basada en la disponibilidad de gas natural para alimentar la generación térmica.

Evitar la adopción de políticas que lleven al país hacia una fuente única de energía y restricciones excesivas al abastecimiento de gas natural o medidas que aceleren la demande de modo artificial.

Actualizar las regulaciones con el fin de garantizar la disponibilidad de etano y otros líquidos de gas natural, priorizando el consumo interno para uso industrial en lugar de favorecer la exportación del recurso en su estado primario, dejándolo contenido en el gas natural.

La regulación debe fomentar que las exportaciones de los componentes líquidos del gas estén sujetas a ser interrumpidas con el objetivo de priorizar la demanda doméstica industrial.

Liderar las discusiones del MERCOSUR respecto de un plan de energía regional de largo plazo.

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